Las
buenas prácticas de manufactura en los servicios de alimentación son de gran
importancia para una alimentación sana e inocua de los consumidores, por lo
tanto en el decreto 3075 de 1997, se mencionan los principios básicos y
prácticas generales de higiene en la manipulación, preparación, envasado,
almacenamiento, transporte y distribución
de los alimentos para consumo humano, con el fin de garantizar que los
alimentos sean manipulados en condiciones sanitarias adecuadas y se minimicen
los riesgos de contaminación durante las diferentes etapas de producción. Es
por esto que el diagnóstico del servicio de alimentación del Colegio Jesús
María fue realizado a la luz de este decreto.
Se
llevó a cabo una sesión educativa con el personal manipulador de alimentos,
donde se abordaron temáticas como las buenas prácticas de manufactura (BPM), la
importancia de su trabajo y el autocuidado para la buena salud de las
estudiantes y finalmente las consecuencias de un mal almacenamiento y
conservación de alimentos (microorganismos).
Para
el desarrollo de la sesión se realizó:
- Charla participativa: Se hizo un breve repaso acerca de las BPM (permitiendo la participación del personal) articulando con la importancia del autocuidado y la influencia que tiene su trabajo en la salud de las niñas.
- Demostración gráfica: Se mostraron las causas de las inadecuadas prácticas de manufactura, en este caso la inadecuada conservación y almacenamiento de los alimentos, a través de imágenes de los microorganismos que pueden contaminar el alimento y sus efectos en este y en las personas.
- Actividades didácticas: A través de una participación activa se realizaron dos actividades didácticas para evaluar lo tratado en la charla y la demostración gráfica.
CONCLUSIONES
El Colegio Jesús María cuenta con un servicio de
alimentación de muy buena calidad, el cual posee un personal calificado, una
administración diligente y propositiva y una infraestructura organizada, limpia
y bien distribuida.
El personal manipulador de alimentos reconoce la
importancia del autocuidado, las BPM y el adecuado almacenamiento y conservación
de los alimentos para garantizar una alimentación sana e inocua.
La sesión educativa estuvo encaminada para identificar
conocimientos, actitudes y prácticas que el personal manipulador posee frente
al almacenamiento y conservación de los alimentos y esto se pudo evidenciar
gracias a las actividades evaluativas las cuales fueron resueltas de manera
satisfactoria por el personal asistente.



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